lunes, 31 de julio de 2023

ARTE

Arte, 

¿Qué es arte? 

Arte es su manera de expresión al escuchar la música.

Arte son los movimientos que hace cuando baila. 

Arte es cómo sonríe cuando se cruza por la calle con cualquier acto de ternura.

Arte son los ruidos que realizan sus pies al caminar. 

Arte es lo que realizan los mirlos cuando cantan y revolotean con los primeros rayos del sol. 

Arte son los dibujos que realizan los lunares que salpican su piel.

Arte es lo que realizan sus dedos al deslizar por el teclado, transformando en las palabras exactas sus sentimientos y pensamientos. 

Arte es la manera en la que se entrega en su trabajo; más que su trabajo, su pasión.

Arte son los primeros pasos de un hijo para sus padres.

Arte es su mirada cuando escucha su canción favorita y le salen chiribitas sin que lo sepa. 

Arte es la emoción que transmite cuando habla de las cosas que le apasionan.

Arte son los latidos de su corazón cuando algo le conmueve.

Arte es todo lo que hace que se te erice el vello, 

pero, 

sobre todo,

Tu sonrisa, eso sí que es arte. 



jueves, 9 de septiembre de 2021

9 de Septiembre.

Hoy, como cada 9 de septiembre desde hace más de 12 años, el Facebook me recuerda tu cumpleaños; pero este año ha sido diferente. Me han invadido un montón de sentimientos encontrados. 

Si te soy sincera, no hace falta que llegue el día y abra el ordenador para saber qué se celebra en este día tan tuyo. (Recuerdo perfectamente, y aun veo de vez en cuando "tu 2009", ese año que puntuabas con un 4/5 con una gran sonrisa en la cara, tan característica tuya). 
Aún recuerdo tu sonrisa al recordar momentos de ese año, cómo hablabas del amor, que no es sólo para la gente joven, sino para los que se enamoran. Y qué razón tenías.

Realmente, y de corazón te digo que me he alegrado mucho con la noticia, sigues aquí entre nosotros, mucho más de lo que a veces pensamos. Me ha encantado ver tu foto de perfil entre mis últimas notificaciones, cómo si Facebook supiera que de todas las personas que conozco que cumplen años en tu fecha, tú eres, año tras año ( y así seguirá siendo) la más importante para mi. (No sabes lo rápido que avanza la tecnología y todo lo que saben de nosotros, a veces hasta asusta).

Por otro lado, me he dado cuenta de todos los acontecimientos que no has podido disfrutar con nosotros de cuerpo presente, porque sí, siempre estás con nosotros y eso no hay quién lo pueda negar. He repasado muchísimos de ellos, desde el nacimiento de tus nietos, hasta los 90 de la abuela. He visto el brillo de tus ojos reflejado en los ojos de Ana presentándonos a sus dos hijos, en los de Miguel contándonos sus logros y sus viajes en moto, al igual que en los ojos de todos los presentes al cumple de la abuela cuando, al principio de todo, se mencionaron las 3 letras de tu nombre y fuimos muchísimos los que no pudimos evitar emocionarnos.

Tu nombre, 3 letras, de los más cortos y sí, qué bien elegido tu nombre. Paz, paz la que nos dabas cuando nos juntabas a todos, la que nos trasmitías cuando las cosas no iban bien y sólo tú eras capaz de hacérnoslo saber con una sonrisa, con un vídeo o unas fotos que encontrabas por casa de épocas pasadas o no tanto. Paz la que nos dejaste, con tu legado bien aprendido, con tu fuerza y unión. Paz la que sentimos al recordarte, siempre tan contenta, risueña, generosa y dispuesta. 

Aparte de todo esto, no sabes lo agradecida que le estoy a la vida por dejarme conocerte y disfrutarte, menos de lo que me hubiese gustado, no lo dudes, pero, como he aprendido y de las frases que más repito últimamente, todo pasa por algo y todo lo que me has enseñado, estando con nosotros, o allá donde te encuentres ahora, no lo cambio por nada del mundo. 

Hace muchísimo que no te escribía, aunque también es cierto que últimamente te hablo más en voz que en papel, pero, las costumbres no cambian; soy incapaz de escribirte o hablarte sin emocionarme. Antes de acabar, o como muy tarde en el punto y final, siempre surgen esas lágrimas, esos ojos vidriosos, acompañados de una grande sonrisa. 

Por último y como siempre, los 100.000 agradecimientos que te tengo cada día y que no quiero dejar de decirte. Gracias por lo que nos has dado, como persona y lo que nos has dejado como familia, gracias por cada aprendizaje y cada valor. Gracias por tu sonrisa y tu buenhacer. Gracias por ser nexo y unión. Gracias por abrirme tu profesión, que a día de hoy es la mía y muy orgullosa llevo por bandera. Gracias por ser tu y seguir siéndolo entre nosotros. 
Todos estos y los que me dejo en el tintero.

Como han dicho esta mañana en la familia, recordándote, estás entre todos nosotros, nunca te podremos olvidar, siempre estás presente en nuestros recuerdos y te llevamos en nuestras oraciones.

Felices 66, allá donde estés. 

Porque uno no muere si es recordado.

miércoles, 25 de agosto de 2021

No lo has visto todo.

No puedes asegurar que lo has visto todo si no has visto el brillo de sus ojos, sus garras cuando se enfada, ni el color de su piel en septiembre. 

No lo habrás visto todo hasta que no hayas podido observar la arruga que se le pone entre ceja y ceja cuando no entiende algo, los nervios recorrer su espalda o su piel erizada cuando algo le sorprende. 


No podrás afirmar que lo has visto todo si no le has visto reírse a carcajada limpia cuando le cuentan un chiste, sonreír de las mil maneras que sabe, y diferenciarlas, todas y cada una de ellas.

No dirás que lo has visto todo hasta que no hayas visto la contorsión de sus caderas en cuanto suena la música, el taconeo de sus pies cuando se pone nerviosa y el repiqueteo de sus dientes cuando tiene frío. 

No lo habrás visto todo si no has sentido la vergüenza en sus pómulos, la ilusión en sus manos, ni la tristeza en su mirada.  

No podrás confirmar que lo has visto todo si no conoces sus rarezas y sus manías, si no has visto cómo se le riza el pelo por muy liso que lo tenga, ni cómo se comporta cuando juega con un niño pequeño.


No lo habrás visto todo si no conoces la constelación de lunares que esconde en su cuerpo, el ritual que realiza cada noche antes de ir a dormir, ni los remolinos de su pelo que auguran tormentas.

No podrás asegurar que lo has visto todo si no le has visto cantar a pleno pulmón su canción favorita sin importarle dónde esté; ni cómo le escribe a la luna o saborea su comida favorita.

Definitivamente, no podrás decir que lo has visto todo hasta que no le hayas comprendido sin escucharla, solo observándola, todo lo que tiene que decir sin abrir la boca.


Y tú, ¿Quieres verlo todo? 

martes, 30 de marzo de 2021

Descripciones diferentes.

Pájaros en la cabeza, pero no como estamos acostumbrados,
sino llenos de retos, de planes y aventuras.
Sus ojos, tan profundos y expresivos, no necesitan de colores para transmitir.
Mirada en la que perderse, universo por descubrir.
Las sonrisa, tan amplia y tan sincera, esconde más batallas de las que te puedas estudiar.
Labios de seda, con más recorrido que cualquier carrera.
Corazón en guerra, puño en tierra.
Lucha siempre con más fuerza que cualquier fiera.
Gran barrera la suya, infranqueable, ni por 10.000 ejércitos.
Y qué talante, muchos deberíamos aprender.
Piel de terciopelo, caricias de lija, corazón de acero.
Manos de pianista, capaz de hacerte sentir hasta sin tocarte.
Emoción pura, emanada de cada poro de su piel.
Libre, más libre que el viento, que cualquier ave rapaz, pero con jaulas dentro.
Indescriptible, indescifrable, y es una de las cosas que más me gustan.
Un puzle sin acabar, en el que las piezas cambian de forma, de orientación, de sentido, de lugar.
Transformación continua, crecimiento sin medida.
Universo a sus pies, galaxias por recorrer y todo se le queda corto.
Canción hecha realidad, poema convertido en verdad.

sábado, 7 de noviembre de 2020

Fugaz.

Quién se lo iba a decir a ellos, dueños del tiempo, que sería justo eso lo que jugaría en su contra, el tiempo. 

Ellos, desconocidos con destino a encontrarse. 

Ella, tan tímida, pero a su lado, totalmente desconocida, un libro abierto. 

Él, tan seguro de sí mismo, tan cerrado, tan suyo. 

Ellos, tan diferentes pero perfectamente acoplables, como dos piezas de puzzle, cortados con la misma máquina. 

Desconocidos que un día se conocieron como fuegos artificiales al final de una fiestas de pueblo. Con la misma emoción, se esperaron y con la misma explosión, encajaron, ilesos de huesos, con mella en el corazón.

Ellos, fugaces, más que las estrellas de la noche de San Lorenzo. 

El tiempo, tan incontrolable, tan juguetón, haciendo de las suyas. 

Aún se sueñan, aún se sienten, con la misma ilusión que un niño pequeño en la noche de Reyes.

Ellos, tan cercanos pero, físicamente tan alejados.

Tan sinceros y tan etéreos al mismo tiempo, ellos. 

Fugaces, como dos pompas de jabón en una bañera con niños, como el final de un libro. 

Él, con la espina clavada, sigue hacia adelante. 

Ella, no mira hacia atrás, no quiere soñarle. 

Ambos, tan lanzados, tan abiertos.


La relación fugaz, 
más fugaz que el tiempo.
 



jueves, 15 de octubre de 2020

Vive.


Pequeña,
te escribo esto porque estás a tiempo, porque quiero que seas feliz.
Te escribo para que no cambies nunca, que esa fuerza que te caracteriza te acompañe siempre,
que no te dejes llevar.
Huye de lo establecido, vive tu vida, como tú quieras. Nadie tiene derecho a decirte qué hacer, cómo ni cuándo.
Sé tú misma la que te pongas tiempos, y límites, aunque ya sabes que los límites están para romperlos.
Disfruta de cada momento, los minutos pasan y esos nunca volverán. No pierdas tiempo preocupándote por las cosas, se solucionan, y las que no.. ¿para qué darle vueltas?
Piensa en positivo, siempre es mejor aunque cueste, te ayudará a ti misma a salir hacia delante y verlo todo diferente.
Pide ayuda, toda la que quieras, toda la que necesites. Pide ayuda a cualquiera, a tus padres, tus hermanos, tus médicos, tus amigos, a mi. Nadie te la rechazará.
Escucha, escucha mucho y atenta, aprenderás más que estudiando.
Observa, observa cómo pasa la vida de aquel niño pequeño que corre por el parque lleno de arena, la de aquel anciano sentado en el banco de la calle riendo porque las palomas se pelean por las migajas de pan. Observa como cambian las calles, las tiendas, los bares, las estaciones.
Cuando vayas con mucha prisa y alguien te pare, hazlo, para, 2 segundos para ti no son nada, para esa persona igual es una eternidad.
Estudia y lucha por lo que quieres, nadie es mejor que nadie, tú puedes con todo; si no es hoy el día, ya lo será mañana. Cada uno lleva sus ritmos y nadie tiene por qué cuestionarlos.
Lee mucho, cultiva tu mente, vive experiencias soñando con los mundos de las novelas. Escoge de todas las clases, será mucho más divertido y enriquecedor.
Tú eres lo más importante en tu vida, la persona que te va a acompañar hasta el final, el resto podrán ir y venir de tu vida, pero contigo misma, estarás siempre. Escúchate, dedícate tiempo, mímate, cuídate.
Quiérete mucho, sé que es lo que se suele decir, pero es la verdad, estás a tiempo, quiérete, deja que la gente te cuide y te quiera.
Aléjate de todo aquello que te haga mal, ya sean personas, actitudes, clases; aléjate y sólo quédate con lo que de verdad merezca tu atención y que formes parte de su vida.
Haz todo aquello que siempre soñaste, recuerda, los sueños están para cumplirlos, sino, ¿para qué soñarlos? Como bien me dijeron a mi un día: "mejor hacerlo que imaginarlo".
Quédate con experiencias, con vivencias, antes que con objetos.
Escucha mucha música y ríe mucho; pero también, llora si te hace falta, no eres más débil ni peor por llorar.
Prueba todo lo que quieras, si fallas aprenderás, pero si no lo intentas nunca sabrás qué habría pasado.
Exprime los días al máximo, que cuando llegues a casa reventada hayan merecido la pena, que sonrías al recordarlo y te rías de que ganaste tú la batalla al reloj, hiciste más cosas que horas había.
Pero sobre todo, pequeña, VIVE.


PD: No soy nadie para darte consejos, nadie para decirte lo que tienes que hacer, pero necesito escribirlo. Tras año y medio en el tintero y doscientas mil modificaciones, me decido a publicarlo. Por ti. 


miércoles, 22 de abril de 2020

Te vi, en todas ellas.

Hoy he visto llorar a unos ojos que deberían ser eternamente felices; cargados de impotencia y frustración.
Pero también he visto como, acto seguido, le sonreías a la persona más frágil.

He visto como una fachada fuerte esconde al más sensible de los hombres. Y como a veces esas fachadas están construidas de cartón.

Hoy he visto como le dabas la mano a un anciano para cruzar la calle un minuto antes de pararte a levantar a un niño pequeño tras su primer tropiezo en la calle.

He visto gritar de sorpresa una boca que siempre había estado cerrada, emanaba felicidad por todos lados.

Hoy he visto como te disculpabas por poner todo tu empeño en hacer algo que no ha encajado como esperabas, mientras que tú ilusión no dejaba de crecer.

He visto como te brillan los ojos al pensar planes con tus cercanos, no puedo esperarme a verlos el día que se hagan realidad.

Hoy he visto jugar a la mentira frente a tu cara, mientras te aseguraban verdades; ojalá te hayas dado cuenta.

He visto como el valor se ha apoderado de tu cuerpo mientras que luchabas por la más mísera diferencia.

Hoy he visto como las injusticias le ocurren a la gente más buena, la que menos se lo merece.

He visto como sacabas fuerzas de hasta donde era imposible sólo por ayudar un poco más, por no darte por vencida ni dejar que lo hagamos el resto.

Hoy te he visto sacrificarte por gente que ni conocías mientras que a cambio no recibías ni un gracias.

He visto que tus ojos esconden cosas realmente preciosas que no quieres mostrar ni en palabras ni en actos por vergüenza, pero ellos no callarán nunca.

Hoy he visto como pisas la vida, con firmeza, con seguridad, haciendo tambalearse hasta el castillo mejor construido.


Jamás había visto tanta bondad.

lunes, 6 de abril de 2020

Pétalos y lirios

Con las garras afiladas defiende la leona
y en sus ojos el valor de lo vivido.
Si el tiempo fuese selva peleona,
vivirían en guerra contra pétalos y lirios.

Y en jardines ilusorios...
vierto hoy mi tinta negra.
En ellos levanto mis castillos, pero
el viento siempre se llevo la arena.

Castillos en el aire recordando
Lo que pudo ser y no llegó.
Entre pétalos y piedras caminando
Construyendo un futuro mejor.

Guerrera como ella sola, orgullo por bandera.
Jamás dejó lucha a medias.
Siguiendo sus instintos, sobre paso a sus caminos.
Abrió puertas con cerrojos, cerro ventanas con cuchillos.

Y en el filo de ese hierro afilado,
encuentro la carencia de lo estético.
Me veo a medias y, descontrolado.
Cerré ventanas sin ser bélico.

Solo quiero escribir aquello que veo,
alzar el dedo del plumero cual trofeo,
crear chispas con la fricción del lapicero
Pero no con papel, con mi corazón de fuego.

Hacerte sentir lo que ya no siento
tan solo con un par de versos,
Agradecerte  por el camino,
que no es joya todo lo que escribo.

Si en la brisa escondo tu mirada,
y en el mar entierro tus labios,
seré preso de lo que me ama
y dibujaré el mapa encerrado en un acuario.

Tras un parón, resucito,
recordando lo vivido,
de aquellos pétalos y lirios,
de aquella arena que en su día fue castillo.

lunes, 23 de marzo de 2020

Esta eres tú.

Valiente. Fuerte. Indomable. 
La definición más perfecta y mejor hecha de un ave fénix. Aquel que resurge de sus cenizas y es todavía más fuerte. 
Luz. Presencia. Firmeza. 
Brilla más que cualquier estrella, más que una galaxia entera. Nada ha conseguido apagarla, ni tan siquiera hacerla titilar.
Agradable. Amable. Empática. 
Capaz de entenderte hasta cuándo ni tú lo haces, siempre tendiéndote la mano por si lo necesitas. 
Sincera. Detallista. Auténtica. 
Cómo la vida misma, las verdades de frente. Con un detalle bajo la manga, aunque sea una palabra, un silencio, un abrazo.
Inagotable. Intrépida. Tenaz. 
No hay nada que le haga parar, con su lema por bandera, venga lo que venga: esfuerzo, constancia y trabajo = resultado. 
Soñadora. Apasionada. Entusiasta.
Perseguidora nata de sueños, nunca hay un imposible. Nunca llegué a saber si sueña más despierta o dormida.
Generosa. Sensible. Perceptiva. 
El ejemplo más preciso de bondad. Corazón inigualable, grande, más de lo que puedas llegar a imaginar. 
Fiel. Cariñosa. Leal. 
Jamás se le ha visto fallar a los suyos. Persona en quien confiar ciegamente.
Alocada. Espontánea. Sorprendente.
Capaz de dejarte sin aliento, de sorprenderte una y otra vez sin cansarse. Diversión asegurada.
Enérgica. Ambiciosa. Poderosa.
No depende de nadie. Ella misma sabe sacarse las castañas del fuego mejor que con ayuda. 
Revoltosa. Desastre. Única.
La más perfecta imperfección. 

Así es ella.
Así eres tú. 

domingo, 1 de marzo de 2020

Qué bonito

Qué bonita manera de mirar que tienen tus ojos, qué manera de exprimir con una mirada cada detalle de lo que pasa a tu alrededor.

Qué bonito es verte bailar al son de la música que emiten sus labios.

Qué manera más bonita de sonreír, reflejada en cada una de las facciones de tu cara y movimientos de tu cuerpo.

Qué bonito es verte disfrutar del tiempo, aprovechar cada minuto que tienes al máximo porque estos que pasan, ya no vuelven nunca.

Y qué manera tan bonita de compartirlo con tus allegados, donde lo único que no faltan nunca son sonrisas.

Qué bonito es entender tu mundo, tu manera de transmitirlo, de afrontarlo.

Qué bonita manera de querer, sin ataduras, sin controles, con libertad absoluta.

Qué bonito es verte con ella, cuidarla, sentirla.

Qué bonita manera de sonreír entre beso y beso, sin importar el resto.

Qué bonito es ver cómo os miráis, como sois cómplices el uno del otro y os entendéis sin hablar.

Qué manera más bonita tienen tus ojos de transmitir sentimientos, de mostrar al mundo lo que buscan, lo que quieren.

Qué bonito es pasar tiempo a tu lado, que se pare el mundo, que sólo importes tú.

Qué manera tan bonita de cuidar, sin obviar ningún detalle.

Qué bonito amanecer tienen tus ojos, iluminando hasta el rincón más escondido de cada habitación.

Qué manera más bonita de aprovechar los últimos rayos de sol, reflejándolos en tu sonrisa.

Qué bonito tu saber estar, diciendo en cada momento las palabras exactas, aguantando el aliento y el silencio en el preciso instante.

Qué manera tan bonita de hacer especial lo cotidiano, que un café sea mucho más que eso, una llamada se convierta en un cuento, una tarde en una eternidad.

Qué bonito ver cómo te superas paso a paso,  día a día

Qué manera más bonita de ver la vida, sin imposibles, sin límites.

Qué bonito es conocerte, formar parte de tu vida, de ti.

Qué bonito.


jueves, 6 de febrero de 2020

La chica de los 25.


La naturalidad hecha persona, la picardía en pequeñas, o no tanto, dosis.
Su sonrisa, la más bonita y más grande, pero también la que más problemas esconde.
Su energía y ganas de vivir la vida contrarrestan sus noches en vela.
Sus ojos, esas esferas oscuras que callan más de lo que hablan; y ya sabéis lo que dicen de los ojos oscuros, los más expresivos de todos.
El brillo de los mismos el que luce, que no se apaga ni en los momentos en los que sólo albergan lluvias.
Su melena, siempre despeinada o recogida en un moño, pero a quién le importa.

Sus ganas de comerse el mundo, las mismas que conviven con 10.000 monstruos.
Sus monstruos, los únicos que conozco que no dan miedo, pero sí ganas de combatirlos.
Su fuerza, esa que no entiende de límites, la que supera al tifón más grande del mundo.
El mundo... Nadie puede hablar de mundos si no conocéis el suyo.
Su corazón, ay! Qué decir de él? Más grande de lo que jamás podrías imaginar, bondadoso, cariñoso y empatico.  El que está recubierto de un muro, duro como el diamante pero frágil como el cristal.
Batallas internas que lucha día a día, pero que no le hacen falta pinturas de guerra para ganarlas.

Nadie le ha visto jamás rendirse o derrumbarse, ni arrastrarse aunque hay días que no tiene fuerzas ni para levantarse de la cama.
Dice ser mayor, tener espíritu de abuela, pero ¡ya les gustaría a muchas abuelas!
Sus caderas, el movimiento que realizan, el que no se quede embobado al verla caminar, pero sobretodo bailar.. es porque es ciego.
La madurez que desprende... Cualquiera diría que es la chica de los 25 años.




martes, 4 de febrero de 2020

Enero

Enero, llegaste con fuerza para revolucionarlo todo y poner mi vida completamente patas arriba. Pero has durado mucho más de lo esperado, quién diría que tienes los mismos días que el resto de años.
Llegaste como esa avalancha de nieve en un día soleado de esquí, esas cosas que pasan que jamás te esperabas. 
Me has dado uno de los mejores días desde hace mucho tiempo en mi vida, diciéndome así que este iba a ser un GRAN año. 
Pero en cambio, también has sido un mes que no repetiría jamás, pero que me ha enseñado que no tengo límite, que puedo con todo lo que caiga. Siempre.
Enero, mes al que se le asignan los nuevos comienzos, en el que se empieza a trabajar en los propósitos del año que empieza. Yo, este año, he cambiado las reglas.
Un mes que me ha recordado más que nunca en la estación en la que estamos, y no por haber ido a la nieve, o haber visto muchas heladas, sino porque me has hecho ir buscando calor en cada abrazo, de lo frío que has sido.
Enero, has sido el comienzo del fin. Un mes de despedidas, de aprender a decir adiós, a dejar atrás lo que un día nos dio la vida.
Has sido como una tormenta de verano, difícil de asumir y de vivir, de esas que te empapan hasta las entrañas pero te he superado y con la cabeza bien alta.
Eres de esos meses que no me gustaría recordar toda mi vida, pero, en cambio, eres al único al que le escribo estas palabras. Mira qué ironía.
Enero,  has sido un mes agridulce, porque a pesar de todo esto, me has regalado las mejores puestas de sol y amaneceres en los días clave. Siempre recordándome que, pase lo que pase, el sol sale de nuevo cada día, nadie le apaga.
Vanesa Martín, en una de sus canciones, buscaba a alguien que supiera frenar enero pero me alegro, sinceramente, de que este año no lo haya encontrado.
Enero, por fin has acabado, la tormenta llegó a su fin, así que, ahora sí, que llegue la calma, que comience el GRAN AÑO; 
mi año. 

Febrero, te espero con los brazos abiertos y mil ganas. 


jueves, 9 de enero de 2020

Mi rincón favorito de Madrid.



Última noche a tu lado, no me puedo creer que sólo falten unas horas para no poder disfrutarte nunca más. 
Aquí te dedico unas palabras, sentada donde siempre, donde más pensamientos y sentimientos te he desvelado a lo largo de mi vida. Donde me has visto tener las mejores, pero también las peores ideas. Donde has sido testigo de mis alegrías, de mis penas, de mis amores y desamores.
Tú que me has acompañado toda mi vida desde que tengo uso de razón, tú qué has vivido lo peor de mi, pero también lo mejor.
A ti que te he recorrido de arriba abajo, hasta en todos los rincones. Que te he puesto de patas arriba y te he vuelto loca tantas veces como he querido. A ti, donde siempre regreso pase lo que pase. A ti dirijo estas palabras antes de marcharme.

Tú que me has visto crecer, evolucionar, acertar pero también equivocarme. 
Tú que siempre has tenido consuelo en mis días tristes y has estado festejando a mi lado cada uno de los días alegres. Siempre una mano amiga dispuesta a ayudar.
Tú que has estado en cada cumpleaños,  en cada reunión familiar y en muchas de las ocasiones formando parte de ellas como uno más. 
Tú siempre tan alegre, tan llena de vida y ahora tan triste y tan vacía..
Tú, testigo de noches en vela, de mañanas de marmota y despertares antes de que saliera el sol.
Tú que un día te convertiste en hogar y nunca has dejado de serlo.

Nunca pensé que te cogería tantísimo cariño, que me fuera tan difícil decirte adiós.


Has sido, eres y serás mi rincón favorito de Madrid. 
Siempre.

jueves, 29 de agosto de 2019

Quédate

Podría decirte muchas cosas esta lluviosa noche de verano, 
pero sólo haré hincapié en una: quédate. 
Quédate con los rayos de luz en los días nublados. 
Con las sonrisas de las personas que más sufren. 
Con los abrazos de los que más cariño necesitan.
Quédate con las caricias de tus mayores
y  con las conversaciones a las tantas de la madrugada. 
Quédate con quien te saque a bailar en tus días tristes, 
con quien te saque una sonrisa cuando te enfadas. 
Quédate con el caos que te aporta la rutina 
y con las sábanas revueltas un domingo por la mañana. 
Quédate con los puntos salados de un plato dulce, 
y con el olor a café al despertarte. 
Quédate con quien te despeine en cualquier ocasión
y con quien te haga llorar de la risa.
Quédate con los mensajes que te sacan una sonrisa, 
con los detalles inesperados (esos que jamás pensabas que tendrías). 
Quédate con todas estas pequeñas cosas, 
pero sobretodo, 
quédate.






lunes, 5 de agosto de 2019

Llegas tú.

Y llegas tú,
Como si de la calefacción se tratase en un duro y frío día de invierno.
Como ese pañuelo tan necesario en las tardes que sólo corren lágrimas por mis mejillas
Como ese abrazo cuando acabas de perder a alguien.
Como esa sonrisa cuando más lo necesitas.

Y llegas tú,
Como esa vela que acompaña las veladas más románticas.
Como ese baño relajante para los días más cansados de trabajo.
Como esa manta con la que te cubres en el sofá las tardes más frías.
Como esa mano que te ofrece ayuda para levantarte cuando acabas de caer.

Y llegas tú,
Como una bocanada de aire fresco cuando te sientes ahogado y necesitas respirar.
Como un beso nada más despertar. 
Como un baño en la piscina en los días más calurosos.
Como la sonrisa de unos padres ante su hijo recién nacido.

Y llegas tú, 
Como un rayo de luz en la oscuridad.
Como una palabra de paz en plena guerra declarada. 
Como un plan improvisado en los días de rutina, de trabajo de oficina.
Como ese tren, que llega en el momento exacto y no puedes dejar pasar.

Así llegaste tú.
Como de la nada,
para demostrármelo todo.

lunes, 11 de febrero de 2019

Lecciones de vida

Hoy he pasado 30 minutos a tu lado, sin conocerme te has abierto a mi y has querido ayudarme y darme una lección de vida. Lección que sin duda, me llevaré para siempre.  Esos ojos azules no mentían; tan claros, tan transparentes, tan reales.

Hoy he visto reflejado en tus ojos la soledad, la desesperanza aunque tú seguías diciendo en voz alta, palabra tras palabra que confiemos, que todo irá bien.

Tienes miedo, lo sé, lo siento, lo has dicho, pero luego has cambiado de tema para no pensar en ello y no preocuparnos. Es normal que lo tengas, ¿quién no lo tendría? Pregunta, cuestiona, páranos en esta vida que vivimos tan rápido, sin aprovecharla, sin disfrutarla y haznos pensar, replantearnos cosas y darles la vuelta.  Pregúntanos hasta que te quedes tranquilo con la respuesta, hasta que nos hagas investigar en cada libro y cada página de internet para darte lo que te mereces, respuestas.
No te voy a decir que no tengas miedo, al revés, tenlo; pero lo que sí que intentaré es hacer todo lo posible para que no sufras, para que te vayas tranquilo, acompañado, comprendido, en paz.

Hoy me has enseñado que tengo que escoger mi camino, eso que siempre decimos, que ya sabemos, pero hoy me lo has dejado claro. Somos dueños de nuestras vidas y somos quién tenemos que decidir en ellas. No dejarnos llevar ni hacer lo que diga el resto. No somos marionetas de nadie, somos nuestros propios jefes, los timoneles de nuestros propios barcos. Nosotros decidimos si llevarnos a la deriva o continuar a buen puerto.
El final será el que nos toque y allí echaremos la vista atrás y nos daremos cuenta de si hemos aprovechado la vida o no.

Hoy me has insistido en todo esto. En que probemos, que lo hagamos si es lo que queremos, que nos equivoquemos. Que aprendamos una y mil lecciones. Que siempre nos preguntemos el "por qué". Dos palabras que no paraste de repetir en todo momento durante la conversación, dos palabras que desde entonces resuenan en mi cabeza con tu voz. "¿Por qué?".

Hoy me has pedido que todo esto que hemos hablado sentada al borde de tu cama, se lo cuente a mi compañera para que ella también coja las riendas de su vida y decida. Y yo, con tu permiso, decido plasmarlo con mis palabras en este blog, para intentar que llegue a más gente este valioso mensaje. Ya que la preciosa y emotiva conversación que tuvimos nos la quedamos para nosotros tres.
Ojalá tuvieran ellos la suerte que hemos tenido nosotras.

Gracias por todo.

Lérida, 10/02/2019.


sábado, 26 de enero de 2019

Ella. Micro relato.



Sale de su casa al punto de la mañana, mucho antes de que el sol lo haga por el horizonte; dando igual que día de la semana sea. Lo hace, alocada, con un poco de maquillaje para que no se note la mala noche que ha pasado.
Camina rápido, más rápido de lo que jamás pensé que pudiese hacerlo; no porque llegue tarde, sino por dejar los problemas atrás, para que no le alcancen. Camina rápido y a paso firme, nadie al verla se atrevería a afirmar que no sabe a dónde se dirige.
Lo hace como rutina, esa palabra y forma de vida que le tiene atrapada. Ese concepto de vida que no le ha gustado nunca, pero que por una razón u otra le ha tocado vivir.
Sube al autobús y como cada día se coloca en el mismo asiento, (primera fila de la segunda parte del automóvil) diría que lo tiene reservado porque no hay mañana que no esté libre para ella. Podría saber que está allí sentada antes de subirme. Siempre ahí, perdida entre palabras, ya sea en forma de canción o de novela.
Observándola veréis que parece tan fuerte pero tan frágil al mismo tiempo; no sabría como explicarlo.. Como el cristal: duro pero fácil de hacerse añicos.
Hay  algo que os sorprenderá de ella y es que, todas las mañanas va acompañada de su mejor compañera, la más bonita de todas, su sonrisa. Sonríe cuando está contenta, cuando ve una buena acción, sonríe hasta cuando está triste. Ella no lo sabe, pero la sonrisa no es la misma, su expresión cambia, cree que no se nota, pero claro que se puede percibir.
Su forma de mirar a la vida enamora, la manera que tiene de observar las cosas que pasan a su alrededor: cómo aparecen las primeras flores en primavera, una buena acción, un simple buenos días de alguien desconocido, cómo se emociona cuando un joven cede el asiento, o cuando ella misma se levanta y consigue, muchas veces por cabezonería, que la persona mayor que acaba de subir en el autobús no vaya de pie, aunque sea sólo para un par de paradas. De verdad, deberíais verlo, la intensidad que tiene en su mirada es inmensa, igual que la de un niño pequeño dentro de una juguetería, llena de ilusión.
Os encantaría ver como se enfrasca en pensamientos, sentimientos, emociones cuando mira a las nubes, no hay quien la saque de ahí.
Todas las mañanas desprende energía por todos los poros, saluda enérgicamente con una sonrisa de oreja a oreja a todo el que se cruce en su camino, aunque su noche no haya sido la mejor, aunque su día sea de los de olvidar, ella sigue ahí, al pie del cañón, intentando hacer la vida un poquito más alegre al resto.


 Continuará?





miércoles, 16 de enero de 2019

Personas como tú.

Hay personas que desprenden luz, que iluminan con su sonrisa y su mirada.
Que son valientes y fuertes.
Hay personas que llegan por sorpresa, sin avisar, pero llegan para quedarse y no irse nunca.
Que son bondad pura, generosidad en esencia.
Hay personas que son pequeñas, pero que no se nota por el corazón tan grande que tienen.
Corazón que no entiendes cómo les cabe en el pecho.
Hay personas que cuidan, que se preocupan por los de su alrededor.
Que intentan hacer el mundo un poquito mejor día a día.
Hay personas que dan todo lo que tienen, todo ello y más.
Que son responsables pero alocadas a la vez.
Hay personas que saben lo que quieren.
Que son de las cosas claras y el chocolate... en tableta.
Hay personas que te hacen sentir que no necesitas nada más.
Que lo tienes todo estando con ellas.
Hay personas que siempre tienen un beso o un abrazo cuando lo necesitas.
Que saben refugiarte cuando hace frío.
Hay personas que llegan a tu vida y te salvan.
Como si de la paz de una guerra se tratase.
Hay personas que te hacen sentir como en casa.
Que son hogar.

Y después,
Hay personas que reúnen todas esas cualidades en un mismo cuerpo.
Y una de esas personas.
Eres tú.

miércoles, 18 de abril de 2018

Ojalá

Ojalá. 
Ojalá una vida junto a ti, aprender a vivirla al 100% sin que te vayas a medias, dejándolo todo patas arriba.
Ojalá, aunque no sea tanto, una última tarde contigo, compartiendo momentos, risas, canciones y experiencias.
Ojalá un último consejo, de esos que sólo tu sabías dar, de los que te calan hondo y te ayudan en el momento exacto.
Ojalá tu sabiduría a mi lado, para servirme de apoyo y aprender sin límites.
Ojalá tu experiencia que me ayude a decidir, tus fallos que me aconsejen por donde tirar y tus logros para darme cuenta de que se puede.
Ojalá ver de nuevo tu sonrisa entrando por la puerta, esa que ilumina hasta el rincón más oscuro del planeta.
Ojalá poder abrazarte de nuevo, sentirte y sentir que todo está bien, aunque se desmorone el mundo, no en tus brazos.
Ojalá poder dejar la huella que tú has dejado, aunque con una milésima parte de ella me conformo.
Ojalá conseguir hacer ver a mis más cercanos la mayor enseñanza que me dejaste. 'lucha hasta el final, aunque no haya fuerzas, tú puedes', 'hacer feliz y ayudar a los demás es mucho más fácil de lo que crees, solo se necesita un instante, hazlo.'
Ojalá todos te recordasen de  manera tan bonita como lo hago yo.
Ojalá fueses, seas y fueres, por siempre, un ejemplo a seguir.
Ojalá un ultimo mensaje advirtiéndome de las cosas buenas y malas, de si el camino elegido es el correcto, de mis traspiés y tus ayudas.
Ojalá una última conversación, aunque sea en aquella horrible habitación que tanto me abrió los ojos.
Ojalá poder decirte al oído lo que te escribo en cada carta.
Ojalá poder disfrutarte una y mil veces más aquí abajo.
Ojalá tantas cosas, pero todas contigo.

Ojalá una y tantas veces, 
Ojalá siempre.

miércoles, 21 de febrero de 2018

Reflexiones de media noche


¿Por qué, por mucho que estemos educados en el fracaso, en el "caerte te ayudará a levantarte más fuerte", no conseguimos superar algunas pérdidas? Podemos estar perfectamente capacitados para suspender un examen, asignatura, curso, una competición de nuestro hobby favorito (y que nos da la vida), un concurso importante, una plaza en la universidad dónde queríamos estudiar, la entrada para un piso, yo qué sé; pero luego, pierde un amigo, distánciate de una persona importante, aléjate de un familiar, pierde contacto con el compañero del colegio,(ese que te hacia muchísimo mas divertidas las clases y al que tienes un cariño increíble) e intenta superarlo; no es tan fácil.
En estos momentos nos vemos sobrepasados por la situación, nos cuesta mucho mas aceptar que es una pérdida como otra cualquiera, por ejemplo, la de nuestro bien más preciado que perdimos siendo unos renacuajos. Pero no, es imposible tomárselo igual. ¿Por qué?  Las personas no son objetos, pero hay muchas veces que se comportan como tal, vienen y van, entran y salen, te quieren, te dañan; te alegran, te desarman. Y, entonces.. ¿Quien te enseña? ¿Quien te enseña a superar una pérdida de una persona? Y no me refiero a una muerte, sino a una pérdida en vida.