sábado, 8 de febrero de 2014
Día a día. Hazlo
Crea palabras. Pon caras. Descubre gestos. Tira un beso al aire por si le llega a alguien. Canta un buen sólo bajo la ducha. Vive bailando. Chócate con alguna farola. Olvídate del reloj. Revive las canciones del 2002. Déjate acurrucar por el que esté más cerca. Suéltate el pelo cuando le veas. Y dedícale una sonrisa a esa que no la merezca. Juega a las películas. Busca espejos cuando andes por la calle. Dale al timbre, y corre. Invéntate una historia con la que soñar en clase. Dale un susto a un amigo para después abrazarle muy fuerte. Roba hielos y botellas. Cuenta chistes. Grita y haz el idiota por la calle. Corre, camina lento y.. ¡Salta!. Abrígate en invierno, pero anda descalzo. Imagina, imagina. Saluda a los desconocidos. Date un caprichito en una dieta. Móntate en el caballo al revés. Créete Elsa Pataky. Escucha las batallitas de tu abuelo. Manda a tomar por saco la vergüenza. Cárgate ese tacón de tu amiga. Ráyate con filosofía. Cuenta estrellas. Ten una pasión secreta. Vive el día como si fuera el último. Sé la reina de cada fiesta. Ríe al menos 10 veces. Haz de rabiar a la persona más cercana. Cómete un helado dando envidia al resto. Saborea la vida. No desperdicies ni un momento. Quiere y sobretodo, déjate querer.
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domingo, 29 de diciembre de 2013
2008
Era una mañana tranquila, sobretodo en aquella habitación,
como desde hace unos cuantos días, me dedicaba a mirar por la ventana, a
observar a la gente caminar. Observaba el mundo como si se tratase de algo
completamente diferente a mí. Lo miraba sin querer darme cuenta de que nunca
más volvería a formar parte de él. Sabía que las cosas habían cambiado
demasiado, que no volvería a sonreír como antes lo había hecho, todo mi mundo
se había dado la vuelta cuando te despediste de mí, sin embargo yo no quería
darme cuenta. No quería ver que te habías ido para no volver, y miraba por la
ventana, miraba al exterior con gran admiración, pero sin conseguir apartar de
mi mente esa imagen: tú despidiéndote de mí desde un vagón. Veía reflejada
tu cara en el cristal, cada una de las lágrimas que habías derramado por mí
mientras repetías una y otra vez la misma frase, no consigo quitármela de la
cabeza: "Nunca, nunca te olvidaré". Miraba la calle intentando
entender por qué te habías ido, buscando una respuesta..
Sólo lograba verme a mí misma, sola, asustada, sin ningún motivo para seguir adelante. Te veía a ti, mi mente conseguía convertir cada gota de agua que resbalaba por mi ventana en una de tus lágrimas, cada reflejo de sol en una de tus sonrisas, añoraba cada una de ellas con todo mi ser. Intentaba no tener miedo, y pensaba en que sabía que tú me habías querido, que aún me querías, por supuesto ni la mitad de lo que yo te quería a ti, lo sabía porque lo sentía, lo sentía muy dentro de mí. Sabía que no iba a poder seguir adelante, no quería ver ni oír nada, porque todo me recordaba a ti. Te quería, con todo mi corazón y lo hubiera dado todo, absolutamente todo por ti..
Cada vez llovía más, todas las personas a las que llevaba horas observando, todos los niños del parque, salieron corriendo huyendo de esa lluvia, como si se tratase de algo malo. En ese momento sentí rabia, la lluvia cayendo sobre mi piel, era una de las mejores sensaciones del mundo. Pero no podía salir a la calle a disfrutarla, tenía la puerta a un metro pero, sin embargo, algo me impedía salir de estas cuatro paredes que desde hace unos días me rodeaban. Abrí la ventana intentando lograr que esa sensación llegara hasta mí, desde pequeña siempre me había encantado la lluvia, cuanto más mejor, y ahora notaba la lluvia cayendo sobre mi rostro pero no sentía nada, nada que me produjera ninguna sensación ni buena ni mala; no lograba sentirme viva, sólo durante un momento, cuando sentía un dolor increíblemente fuerte en el pecho, un dolor que había que estar muy vivo para sentir, un dolor que me mataba por dentro. Eso me ocurría al pensar en ti, o en cualquiera de los diez años más perfectos de mi vida, mejor dicho, los nueve años y medio más perfectos de la historia de cualquier hombre en el mundo, los nueve años y seis meses que viví contigo.
Nos juramos que estaríamos juntos para siempre, que sería como un cuento perfecto, y ahora sólo puedo plantearme el qué pasarán con todas esas promesas que un día nos dijimos.. ¿Se cumplirán?
Sólo lograba verme a mí misma, sola, asustada, sin ningún motivo para seguir adelante. Te veía a ti, mi mente conseguía convertir cada gota de agua que resbalaba por mi ventana en una de tus lágrimas, cada reflejo de sol en una de tus sonrisas, añoraba cada una de ellas con todo mi ser. Intentaba no tener miedo, y pensaba en que sabía que tú me habías querido, que aún me querías, por supuesto ni la mitad de lo que yo te quería a ti, lo sabía porque lo sentía, lo sentía muy dentro de mí. Sabía que no iba a poder seguir adelante, no quería ver ni oír nada, porque todo me recordaba a ti. Te quería, con todo mi corazón y lo hubiera dado todo, absolutamente todo por ti..
Cada vez llovía más, todas las personas a las que llevaba horas observando, todos los niños del parque, salieron corriendo huyendo de esa lluvia, como si se tratase de algo malo. En ese momento sentí rabia, la lluvia cayendo sobre mi piel, era una de las mejores sensaciones del mundo. Pero no podía salir a la calle a disfrutarla, tenía la puerta a un metro pero, sin embargo, algo me impedía salir de estas cuatro paredes que desde hace unos días me rodeaban. Abrí la ventana intentando lograr que esa sensación llegara hasta mí, desde pequeña siempre me había encantado la lluvia, cuanto más mejor, y ahora notaba la lluvia cayendo sobre mi rostro pero no sentía nada, nada que me produjera ninguna sensación ni buena ni mala; no lograba sentirme viva, sólo durante un momento, cuando sentía un dolor increíblemente fuerte en el pecho, un dolor que había que estar muy vivo para sentir, un dolor que me mataba por dentro. Eso me ocurría al pensar en ti, o en cualquiera de los diez años más perfectos de mi vida, mejor dicho, los nueve años y medio más perfectos de la historia de cualquier hombre en el mundo, los nueve años y seis meses que viví contigo.
Nos juramos que estaríamos juntos para siempre, que sería como un cuento perfecto, y ahora sólo puedo plantearme el qué pasarán con todas esas promesas que un día nos dijimos.. ¿Se cumplirán?
domingo, 22 de septiembre de 2013
Vuelve
El sueño, ayúdame a recordarlo, canta para mí, cántame esa canción que tanto me cantabas, que tanto me susurrabas al oído, aquella canción que me encantaba, aquella canción que me hacía volar, me hacía sentirme en otro lugar, aquel lugar en el que sólo existíamos tú y yo. Aquella canción que nos hacía ser especiales, que nos hacía viajar hasta donde nos olvidábamos del resto, esa canción que solo tú me puedes recordar, esa canción, nuestra canción. Esa canción que de momento no oiré salir más de tu boca, esa canción que no veré tus labios proclamar a los cuatro vientos, esa canción que ojala pudiese oír cada día entre susurros, sentirla dentro de mí, sentir que aun te tengo y que no te has ido, que aún puedo disfrutar de tu compañía, disfrutar de ti, recordar cada momento que viví contigo y volver a revivirlo... Pero sé que eso ya es imposible, o por lo menos por el momento.
martes, 17 de septiembre de 2013
Septiembre
Septiembre, ese mes que todo
el mundo odia, ese mes que nadie quiere que llegue, es el mes en el que se pone
fin al verano, a las vacaciones, a las fiestas nocturnas, a despertarse tarde y
hacer lo que quieras, a vivir sin reloj. Es el mes en el que se le dice adiós a
la playa, a la montaña, al pueblo, al campo, a la tranquilidad pero se le dice
hola a muchas otras cosas.
Pero en cambio, a mi
septiembre me gusta porque es el mes de empezar de cero, es el mes de.. los
reencuentros, si, esa es la palabra y de eso está constituido septiembre, de
los reencuentros.
Los hay en todas las edades, en todas partes, es época de
reencontrarse con los amigos de toda la vida, con compañeros, con familiares,
con la rutina y los estudios o el trabajo, con el deporte, con tu cama y tus
cosas.
Es un tiempo que yo no cambiaría por nada del mundo; tiempo
de besos y abrazos, de sonrisas y llantos, de contar el verano, las anécdotas,
los amoríos, lo que hiciste o lo que no hiciste.. Tiempo de recordar lo que
queda atrás pero que tarde o temprano volverá no de la misma manera, no, sino
en blanco para que lo hagas tuyo. Es tiempo de ponerle fin al verano.
Para mi es una sensación inigualable, los nervios de
verles de nuevo, de empezar un curso nuevo; ya sea académico o laboral. Es un
momento cargado de numerosas sensaciones, buenas o malas, de intentar olvidar,
de empezar de cero.
Septiembre se resume en eso, reencontrarse y empezar de
cero.
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martes, 23 de julio de 2013
Choice.
¿Por qué no poner fin a un típico? ¿por qué siempre se escribe de las pérdidas?
Siempre cuando estamos tristes solemos hablar de lo que perdemos, contándoselo a todo el mundo, citando sólo y exclusivamente lo perdido, nunca lo que ganamos o seguimos teniendo y eso me extraña enormemente. Aunque, si lo pensamos bien, siempre que perdemos algo, ganamos otras cosas; pero hay que saber distinguirlas, encontrarlas y aceptarlas.
De pequeña siempre me habían dicho ese refrán que dice "cada vez que una puerta se cierra, se abren tres nuevas" nunca me lo creía y siempre que se me cerraba una puerta nunca encontraba las tres supuestas puertas que se abrían y si, ahora puedo afirmar que existen. Ahora me he dado cuenta de lo que significaba aquel refrán y no es que pierdes algo y ganas tres cosas a cambio, no, es que cuando dejas algo atrás si siempre estás pensando en ello, recordándolo y dándole vueltas te quedarás siempre frente a una puerta cerrada y no seguirás adelante, pero, sin embargo, si cada vez que se nos cierra una puerta, lo asumimos, intentamos aceptarlo y seguir adelante, como la vida misma, encontraremos que esa puerta cerrada te ha servido para descubrir otros caminos por los que seguir, otros caminos que tienen sus puertas abiertas y que deberás escoger entre ellos cuál es el mejor para continuar.
Una vez que hayas escogido el camino, que hayas visto cuál es el que mejor te conviene, que te hayas parado a pensarlo bien y hayas escogido uno.. sigue hasta el final, lucha por lo que te pueda deparar el camino.. No lo dejes pasar; lucha con todas tus fuerzas. Lo que encuentres en ese camino será increíble, en serio. Por experiencia propia puedo asegurar y afirmar que lo que viene después de que se os cierre una puerta es algo mucho mejor de lo que dejaste atrás. Normalmente es totalmente diferente a lo que tenías o andabas buscando, pero es mejor. Y si luchas y luchas.. serás feliz y lo que te depare el camino o hayas encontrado en él te ayudará a serlo.
Sé que al principio no lo veréis, os costará seguir adelante pero la vida sigue y tú no puedes pararte porque acabarás perdido sin saber qué hacer o por dónde andar..
Sea cómo sea, pase lo que pase.. No dejes de caminar, no dejes de luchar nunca en la vida.. porque sino estás perdido.
Siempre cuando estamos tristes solemos hablar de lo que perdemos, contándoselo a todo el mundo, citando sólo y exclusivamente lo perdido, nunca lo que ganamos o seguimos teniendo y eso me extraña enormemente. Aunque, si lo pensamos bien, siempre que perdemos algo, ganamos otras cosas; pero hay que saber distinguirlas, encontrarlas y aceptarlas.
De pequeña siempre me habían dicho ese refrán que dice "cada vez que una puerta se cierra, se abren tres nuevas" nunca me lo creía y siempre que se me cerraba una puerta nunca encontraba las tres supuestas puertas que se abrían y si, ahora puedo afirmar que existen. Ahora me he dado cuenta de lo que significaba aquel refrán y no es que pierdes algo y ganas tres cosas a cambio, no, es que cuando dejas algo atrás si siempre estás pensando en ello, recordándolo y dándole vueltas te quedarás siempre frente a una puerta cerrada y no seguirás adelante, pero, sin embargo, si cada vez que se nos cierra una puerta, lo asumimos, intentamos aceptarlo y seguir adelante, como la vida misma, encontraremos que esa puerta cerrada te ha servido para descubrir otros caminos por los que seguir, otros caminos que tienen sus puertas abiertas y que deberás escoger entre ellos cuál es el mejor para continuar.
Una vez que hayas escogido el camino, que hayas visto cuál es el que mejor te conviene, que te hayas parado a pensarlo bien y hayas escogido uno.. sigue hasta el final, lucha por lo que te pueda deparar el camino.. No lo dejes pasar; lucha con todas tus fuerzas. Lo que encuentres en ese camino será increíble, en serio. Por experiencia propia puedo asegurar y afirmar que lo que viene después de que se os cierre una puerta es algo mucho mejor de lo que dejaste atrás. Normalmente es totalmente diferente a lo que tenías o andabas buscando, pero es mejor. Y si luchas y luchas.. serás feliz y lo que te depare el camino o hayas encontrado en él te ayudará a serlo.
Sé que al principio no lo veréis, os costará seguir adelante pero la vida sigue y tú no puedes pararte porque acabarás perdido sin saber qué hacer o por dónde andar..
Sea cómo sea, pase lo que pase.. No dejes de caminar, no dejes de luchar nunca en la vida.. porque sino estás perdido.
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Vida
jueves, 16 de mayo de 2013
¿Vivir sin sonreir?
¿desde cuando 'vivir in sonreír' ha sido una opción?
Por
mucho que pasemos, por mucho que la vida nos moleste, siempre hay que sonreír.
La vida es una mera prueba para ver si somos fuertes, una
transición en el tiempo que nos va a
poner obstáculos, dificultades, nos pondrá ante elecciones en las cuales
seremos nosotros los que tengamos que decidir hacia dónde ir, qué coger, qué dejar, cómo avanzar.
Desde ahora te digo que avanzar es sencillo, puede costarte
un poco más o quizá un poco menos pero siempre acabamos consiguiéndolo; el
'quid de la cuestión' es como avanzamos. Se puede avanzar de muchas maneras:
con la cabeza alta o gacha, erguidos o doblados, hacia delante o hacia atrás, sonriendo o tristes, saltando o arrastrándose, riendo o llorando; pero siempre se avanza. Yo desde ya os recomiendo avanzar con una sonrisa, no digo que sea fácil, tampoco imposible; pero sí que es la mejor opción de todas.
La sonrisa es aquella pequeña cosa que nos distingue del resto del mundo. La sonrisa es algo personal e intransferible, es nuestro pequeño misterio, nuestra cualidad, nuestro DON. Es lo que nos hará que el avanzar sea más llevadero, que el camino, por muy cuesta arriba que sea, sea más ameno.
La sonrisa últimamente está muy infravalorada, la gente normalmente si ve a alguien sonreír piensa que es lo normal, lo natural, lo que debería hacer todo el mundo, pero nadie sabe lo que realmente se esconde detrás de cada sonrisa. Cada persona es un mundo y con ello sus motivos por los cuales reír. Hay infinitos motivos para sonreír, desde sacar una buena nota, como levantarte con fuerzas, como un beso o un abrazo, encontrarte con una persona conocida o simplemente ver una escena tierna por la calle. Incluso puede significar que tiene una vida diferente a como te la esperas y se muestra fuerte al mundo para no cerrarse puertas a encontrar la felicidad plena.
Aunque no lo creamos la sonrisa es una de las armas más fuertes del mundo, al igual que la palabra, cada una para una cosa completamente diferente. La sonrisa es capaz de abrirnos puertas, elegir caminos, mirar la vida desde otro punto de vista aunque no seas tú el que sonríe en ese momento, sólo con el mero hecho de sacar los dientes a relucir a plena luz u oscuridad del día ya es un gesto demasiado grande. Gesto que deberíamos hacer todos los días, porque como dice un típico tópico: "Un día sin sonreír será un día perdido" y es cierto, y si no lo creéis ponerlo en práctica.
HAZ QUE TU SONRISA CAMBIE EL MUNDO
Propongo un modelo de vida que esté basado en la sonrisa. ¿Te apuntas?
La sonrisa es aquella pequeña cosa que nos distingue del resto del mundo. La sonrisa es algo personal e intransferible, es nuestro pequeño misterio, nuestra cualidad, nuestro DON. Es lo que nos hará que el avanzar sea más llevadero, que el camino, por muy cuesta arriba que sea, sea más ameno.
La sonrisa últimamente está muy infravalorada, la gente normalmente si ve a alguien sonreír piensa que es lo normal, lo natural, lo que debería hacer todo el mundo, pero nadie sabe lo que realmente se esconde detrás de cada sonrisa. Cada persona es un mundo y con ello sus motivos por los cuales reír. Hay infinitos motivos para sonreír, desde sacar una buena nota, como levantarte con fuerzas, como un beso o un abrazo, encontrarte con una persona conocida o simplemente ver una escena tierna por la calle. Incluso puede significar que tiene una vida diferente a como te la esperas y se muestra fuerte al mundo para no cerrarse puertas a encontrar la felicidad plena.
Aunque no lo creamos la sonrisa es una de las armas más fuertes del mundo, al igual que la palabra, cada una para una cosa completamente diferente. La sonrisa es capaz de abrirnos puertas, elegir caminos, mirar la vida desde otro punto de vista aunque no seas tú el que sonríe en ese momento, sólo con el mero hecho de sacar los dientes a relucir a plena luz u oscuridad del día ya es un gesto demasiado grande. Gesto que deberíamos hacer todos los días, porque como dice un típico tópico: "Un día sin sonreír será un día perdido" y es cierto, y si no lo creéis ponerlo en práctica.
HAZ QUE TU SONRISA CAMBIE EL MUNDO
Propongo un modelo de vida que esté basado en la sonrisa. ¿Te apuntas?
martes, 7 de mayo de 2013
La debilitó el tiempo
Ella grita, solloza, llora, ella golpea la pared con todas sus fuerzas, ella no puede mas, solo quiere estallar, desaparecer. Ella mira a su alrededor piensa en su vida y ya no encuentra nada lo suficientemente importante como para seguir adelante, no encuentra ninguna razón de peso para no hacer una locura. Quiere que todo acabe rápido, esta harta de sufrir, de soportar tanto dolor.. Harta de sus amigos, del colegio, de los padres, harta hasta de si misma. Ella ya no es como era al principio, ya no es esa chica dulce, cariñosa, amable, con esa sonrisa siempre presente en su cara, no, ya no era así, las circunstancias de la vida, los problemas que había ido teniendo la habían hecho cambiar, ya no sonreía por nada, no le salía sonreír, ya no era feliz. Parecía un ser inerte ya que parecía que no sentía, el tiempo poco a poco la fue desgastando ya que tampoco comía.. Poco a poco los problemas pudieron con ella y finalmente la debilitó el tiempo.
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