lunes, 12 de septiembre de 2016

"Fuera de conexión"


Hace 3 meses escribí un pequeño post acerca de una gran aventura; de la Gran Final, y me encantaría compartirlo con todos vosotros.

Aqui me encuentro, justo una semana mas tarde, con un insomnio que me caracteriza. Reviviendo los nervios de aquella noche, la noche de antes de que empezase todo. Nervios por el qué vendrá, por como será, por si se me hará duro, por si encajaré... Nervios que apenas unas horas después se disiparán de golpe y plumazo.


Ahora es cuando tengo un tiempo de organizar mi cabeza, de pensar en todo lo que ha pasado el fin de semana.. que en apenas 48h han encendido un chip en mi cabeza y han conseguido llegarme bien dentro.

Cuando dejas atrás los problemas, las verguenzas, los miedos y los complejos y sacas lo mejor de ti, eres realmente tu, es lo único que cuenta. Cuando, no solo eso, sino que además de ti, otras 120 personas están haciendo lo mismo. Así empezó aquello que no tiene final.

Cuando no hace falta venir del mismo sitio, estudiar lo mismo, ser parecidos, que escuchéis una música similar para encajar, para luchar por los mismos intereses, para querer un cambio.

Cuando trabajamos todos juntos con un mismo objetivo aportando cada uno lo mejor de nosotros. 

Ese fin de semana pasado ha sido perfecto, me he reído más que nunca, y mira que es difícil porque me pongo y no paro. He conocido a personas increíbles, únicas en sí mismas, personas capaces de cambiar la realidad de otra. Capaces de hacerse sentir a gusto a cualquier ser humano.

Personas que con tal de aportar su granito daba igual si era de agua, tierra o fuego; da igual si era cantando bailando o saltando, todo valía.

 Personas que, viéndolas en sus entornos habituales dirías que jamás podrían estar juntas y "en su salsa" pero te equivocas.

Personas que, aun sólo con un juego de realizar figuras geométricas con los ojos cerrados, conseguían forjar una amistad más fuerte y duradera que aquella que hicieron cuando eran niños. 

Personas que, tan sólo cruzando dos palabras con ellas, te dabas cuenta de que teníais mucho más en común de lo que jamás hubieras pensado, o que con solo una mirada ya te habían ubicado perfectamente. 

Personas, si, personas, con sus defectos, con sus virtudes, pero todas y cada una de ellas increíbles en sí mismas.

-Gracias prerruteros-

jueves, 8 de septiembre de 2016

De vuelta



Tras el "cerrado en vacaciones" más necesitado desde que abrí el blog, estoy de vuelta, con más fuerza que nunca, con las mismas ganas de escribir de siempre.

Ha sido un verano de reflexiones, de pensamientos, de dar vueltas a las cosas, de toma de decisiones, ordenar, revolver. También ha sido un verano de disfrutar, un verano de primeras veces, de amigos, familiares y familiares de amigos. Verano de conocer gente nueva y lugares impresionantes.

Con la vuelta a casa, al hogar de siempre, parece que ha acabado ya todo, que el buen tiempo quedó atrás, pero todavía queda. Desde aquí quiero agradecer a todas las personas que han aportado algo de ellos, aunque fuese un granito, por mínimo que sea, para hacer de este verano un GRAN verano.

Nos espera un año diferente a lo que estoy acostumbrada, un año de cambios, de transición. Un año que espero aprovechar al máximo, disfrutarlo y exprimirlo y que vosotros lo hagáis conmigo.

Let's go!


martes, 14 de junio de 2016

Carta a algún lugar

Allá donde estés me encantaría poder verte, me encantaría poder abrazarte y darte un beso.

Allá donde estés me encantaría que supieras que hoy terminé la universidad, que en dos días me gradúo. 

Allá donde estés me encantaría agradecerte que me hablases de la enfermería, de esta maravillosa profesión, que me la recomendases y me hicieses seguir tus pasos cuando los tuyos se iban pausando. 

Allá donde estés me encantaría que supieras que has sido la fuerza más importante que me ayudaba a seguir día a día, cuando las asignaturas, los exámenes, el estrés o el cansancio se apoderaban de mi y me hacían decaer. 

Allá donde estés me encantaría que me acompañases físicamente a mi graduación, sé que no es posible, pero que aun así no faltarás. 

Allá donde estés me encantaría pedirte perdón por las veces que no confié en mi como tu lo hiciste aquel día, desde esa horrible cama de hospital.

Allá donde estés me encantaría que supieras que cuidaré todos tus libros y les intentaré dar buen uso. 

Allá donde estés me encantaría poder ofrecerte mi beca, mi graduación y mi título, porque sin ti nada hubiese sido posible.

Allá donde estés me encantaría pedirte perdón porque no ha acabado todo como esperaba, pero finalmente ha acabado. 

Allá donde estés me encantaría decirte que no ha habido día que no me hayas acompañado a la universidad, que no hay día que no te tenga presente. 

Allá donde estés me encantaría ir creciendo poco a poco, no sólo profesionalmente sino también en el ámbito personal, tal y como hiciste tú.

Allá donde estés, me encantaría que todo esto que te escribo te llegase de alguna manera.

Allá donde estés me encantaría que supieras que sólo te estoy agradecida. 

Allá donde estés me encantaría que supieras que no se te olvida. 

Allá donde estés, se te echa mucho de menos. 

Allá donde estés, te quiero muchísimo. 


- Allá donde estés - 





sábado, 7 de mayo de 2016

Prerru7eros

Ese fin de semana pasado ha sido perfecto, me he reído más que nunca, y mira que es difícil porque me pongo y no paro. 

He conocido a personas increíbles, únicas en sí mismas, personas capaces de cambiar la realidad de otra. Capaces de hacerse sentir a gusto a cualquier ser humano. 

Personas que con tal de aportar su granito daba igual si era de agua,  tierra o fuego, da igual si era cantando bailando o saltando, todo valía.

 Personas que, viéndolas en sus entornos habituales dirías que jamás podrían estar juntas y "en su salsa" pero te equivocas.

Personas que, aun sólo con un juego de realizar figuras geométricas con los ojos cerrados, conseguían forjar una amistad más fuerte y duradera que aquella que hicieron cuando eran niños. 

Personas que, tan sólo cruzando dos palabras con ellas, te dabas cuenta de que teníais mucho más en común de lo que jamás hubieras pensado, o que con solo una mirada ya te habían ubicado perfectamente. 

Personas con las que apenas compartías una crema hidratante por lo duro que había estado el sol, pero que sólo con eso sabías que podrías contar con ellas en cualquier circunstancia.

Personas que, en el caso de derrumbarte, no te iban a dejar caer; que te hacían sentir cómo en casa.

Personas que se entendían con sólo tocar los acordes de una guitarra.

Personas que dan vida hasta a los campos más secos.

Personas, si, personas, con sus defectos, con sus virtudes, pero todas y cada una de ellas increíbles.

Gracias a todas esas personas, a todos y cada uno de vosotros, a las risas, las sonrisas y las miradas de complicidad. Gracias a los que tocan la guitarra y aquellos instrumentos tan raros como la melódica y unas conchas, sí, las conchas también dan música. Gracias a los abanderados, a los caminantes y fotógrafos, gracias a los melocotones y bailones. Gracias a las danzas africanas y a los juegos en silencio. Gracias por las carreras de sacos, las morsas y las croquetas. Gracias por las improvisaciones y las canciones que jamás me sabré. Gracias a los escritores, los videópatas y los ingenieros. Gracias a los brujos y a los patológicos. Gracias a los vacilones y a los malpensados. Gracias a los vegetarianos y carnívoros. Gracias a las actrices y malabaristas. Gracias a los astrónomos o los que intentan aprender de ellos. Gracias a los guiris y a los que se sienten así aun en su propio país. 

En resumen, gracias a absolutamente todos por hacerme sentir mejor que en casa. 


Ganadora de experiencias y amigos. 

GRACIAS.

martes, 3 de mayo de 2016

Microrrelato

Como las teclas de un viejo piano, sucias, antiguas, chirriantes. Así es como funcionan los sentimientos. Sentimientos que por un motivo u otro han quedado en el olvido, abandonados, se han cubierto de polvo. Aquellos que, hasta que no llega la persona adecuada que los vuelva a hacer brillar se mantienen en la oscuridad. Pero, cuando llega, es como tocar las teclas de aquel olvidado piano que desprenderán una música maravillosa con sólo darles magia y cuerda, como si, de alguna manera, nunca hubiese dejado de sonar. 


viernes, 22 de abril de 2016

Para que no me faltes nunca



Como aquellos que llegan sin ser esperados, así llegaste tu. Pisando fuerte y poniendo todo mi mundo patas arriba. Haciéndome ver las cosas desde otra perspectiva. Haciendo que me empiece a fijar en todo aquello que ni siquiera veía, que empiece a luchar por todo lo que daba por perdido, que empiece a perseguir realmente mis sueños. 

                       

Haciendo que empiece a coger cariño a los aeropuertos, pero más que a estos a los reencuentros en ellos, los abrazos en las terminales y las despedidas por poco tiempo. Además de los cambios de planes, de los viajes repentinos, de un día para otro y de los que estaban programados. 



Adentrándome en un mundo donde las sonrisas hablan y las miradas expresan mil sentimientos. Donde las noches son eternas llevándonos hasta la madrugada. Donde las coincidencias forman parte del día a día, ya sea despiertos o en sueños. 



Un mundo en el que las debilidades se convierten en realidad, en el que aparecen sonrisas y 'te quieros' camuflados en miles de besos. En el que las bromas no las entiende nadie más que tú y yo. Un mundo en el que tener defectos no es nada malo sino lo más normal del mundo y la sinceridad es lo más importante y valorado.



Un lugar en el que daría lo que fuera por verte sonreír una vez más, por poder verte la cara nada más abrir los ojos cada mañana. Un lugar en el que no haya normas y podamos hacer desayunos completos y cenas guarrindongas, donde pueda cocinarte 500 mil veces más. Donde los botes de nocilla y las bolsas de m&ms abunden por todos lados y no engorden. Donde me sienta como en casa entre tus brazos.



Un lugar maravilloso, con mil calles que nos quedan por recorrer, mil parques a los que salir a correr. Un lugar en el que sigamos compartiendo silencios a oscuras y carcajadas a plena luz del sol. Dónde el metro sea nuestro confidente y Milú y los pitufos nuestros grandes amigos. 


Un mundo donde los miedos no existan y nos superemos día a día. Donde nuestras llamadas nocturnas se nos alarguen sin darnos cuenta. Donde podamos compartir mil cumpleaños más llenos de sorpresas y alegrías. Donde pueda seguir disfrutando de esa sonrisa perfecta y de la manera en la que sólo tú me haces reír. 



Un mundo lleno de personas como tú, de incondicionales, los que siempre están y nunca fallan. 

Por poder vivir en este mundo tooooodos los días de mi vida, pero sobretodo:

Por ti, para que no me faltes nunca.




viernes, 25 de marzo de 2016

Goodbyes

After endless editing and two months of trying to upload this post, I can finally bring you a very special post:

To most of us, the fact of saying goodbye is unacceptable and we therefore prefer to just leave it as a “see you soon”. However, not only does saying goodbye tears us up, but also does our “see you soon” as it can sometimes be ambiguous: Who knows how much time this is? Or who knows when are we meeting up again? This is something that scares us and breaks relationships, dreams and smiles.


It basically breaks lots of things; nevertheless it also creates stronger relationships and emotional bonds, hopes and journeys.





As you already know, goodbyes hurt partly because they happen face to face, but today I am going to discuss it from another perspective. I am going to talk about those goodbyes we should do everyday:

- Say goodbye to your fears, those that don’t let you pursue your dreams.

- Say goodbye to your shames, enjoy every minute as if you were a kid.

- Say goodbye to the fears that don’t let you be yourself.

- Say goodbye to toxic people.


- Say goodbye to those who prevent you from shining.






- Say goodbye to your faces of disgust and to your bad mood.


- Say goodbye to the layer of dirt that you once put on top of yourself to hide your virtues.






- Say goodbye to your shyness to let the greatness of yourself appear.


- Say goodbye to the tears to let your smile shine (as flawed as it is).





- Say goodbye to your obsessions and bring out the best of you.

- Say goodbye to the thought of “what will they say?” and start trusting in you.

- Say goodbye to your vertigo, get on a plane and explore the world.



- Say goodbye to trying to fit in society, because you are special just like you are.

- Say goodbye to failure and try everything as many times as you may need.

- Say goodbye to the bad vibes and let yourself go.

- Say goodbye to the laziness.

- Say goodbye to how you were in the past and open the door to your new self.

- Say goodbye to the sadness and let the happiness fulfil every single corner of your days.


Let happiness be the axis of your life, your own happiness.




                                                        It’s the time